La finalización de una relación laboral suele asociarse con un último documento: el finiquito. Sin embargo, tanto si se trata de una baja voluntaria, como de una finalización de contrato o de cualquier otra causa de extinción, hay varios aspectos que conviene revisar antes de dar por terminada la relación laboral.
En muchas empresas existen procedimientos internos que llevan años aplicándose exactamente igual. La forma de comunicar una incidencia, gestionar las vacaciones, tramitar una baja, organizar los turnos o formalizar determinadas decisiones suele mantenerse estable durante mucho tiempo.
Cuando se habla de asesoramiento laboral, muchas personas lo asocian automáticamente a despidos, reclamaciones, inspecciones o procedimientos judiciales.
Sin embargo, una parte muy importante del trabajo de un asesor jurídico-laboral ocurre mucho antes de que aparezca cualquier conflicto.
Cuando se habla de normativa laboral, muchas personas piensan automáticamente en el Estatuto de los Trabajadores. Y es lógico: se trata de la norma básica que regula gran parte de las relaciones laborales en España.
Toda empresa atraviesa etapas diferentes. En los primeros años, muchas organizaciones funcionan con estructuras sencillas, equipos reducidos y procedimientos que, en gran medida, se apoyan en la comunicación directa y la confianza diaria.